El principio de la simultaneidad de eventos fue emitido formalmente en los años 80 del siglo XX como consecuencia de la reiterada constatación de hechos significativos reflejados en el registro estratigráfico; se basa en la doctrina del «catastrofismo actualista» o «nuevo uniformismo» (Hsü, 1983; Bergren & Van Couvering, 1984; Vera, 1990; Ager, 1993), y consiste en aceptar que en la naturaleza ocurrieron, en tiempos pasados, (1) fenómenos normales como los que vemos en la actualidad, y (2) fenómenos raros eventuales (eventos) que mayoritariamente coinciden con las grandes catástrofes. Estos eventos (por ejemplo, cambios climáticos, cambios relativos en el nivel del mar, cambios en el campo magnético terrestre, grandes terremotos y/o erupciones volcánicas, etc) pueden quedar reflejados en los estratos de muy diferentes localidades y constituyen un excelente criterio de correlación, a veces a escala mundial.

Panel de correlación elaborado a partir del principio de la correlación. En él se muestra la disposición de los materiales en profundidad en seis puntos diferentes (las seis columnas) situados a lo largo de una línea trazada (línea roja llamada Well Correlation 1) en el mar del Norte, con una dirección general Oeste (W) – Este (E), cerca de la costa sureste de Noruega. Autor: desconocido.
El principio de la sucesión faunística (o de la correlación) fue emitido por el geólogo William Smith (c. 1800) y desarrollado por el naturalista Georges Léopold Chrétien Frédéric Dagobert Cuvier (barón de Cuvier), y constituye la base de la datación relativa de los materiales estratificados. Este principio consiste en admitir que en cada intervalo de tiempo de la historia geológica (representada por un conjunto de estratos o por formaciones), los organismos que vivieron y que, por tanto, pudieron fosilizar, fueron diferentes y no repetibles en el tiempo (debido a la irreversibilidad de la evolución biológica). Este principio permite establecer correlaciones (comparaciones en el tiempo) entre materiales de contextos geográficos muy distantes pero que tienen la misma edad, ya que muchos organismos tenían una extensión horizontal (extensión a lo largo de la superficie del globo terráqueo) prácticamente mundial.

Bólido visto en el cielo de Canarias. Autor: desconocido; posible copyright: National Geographic.
El investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), Javier Licandro, cree que la luz percibida anoche en el cielo de Canarias fue un bólido (ver entrada «Meteoroide«), una estela luminosa que se produce cuando un meteroide bastante brillante y de varios centímetros entra en la atmósfera. Este fenómeno fue visto por diversos testigos –incluso pilotos de compañías aéreas que operan en las islas–, que relataban a última hora de la noche en diferentes redes sociales que la luz duró unos 2 ó 3 segundos y que su origen estaría situado a unas 200 millas al norte de Canarias.
Emitido por James Hutton y desarrollado más ampliamente por Charles Lyell, el principio del uniformismo y del actualismo establece que los procesos que han ocurrido a lo largo de la historia de la Tierra han sido uniformes (uniformismo, también llamado uniformitarismo) y semejantes a los actuales (actualismo). La interpretación de los materiales sedimentarios antiguos por comparación con los actuales es una de las aplicaciones fundamentales de este principio, aunque se suele tomar como «actualidad» un intervalo de tiempo muy largo (por ejemplo, el Cuaternario). La frase originaria con la que se simplifica este principio es «el presente es la clave del pasado«.
Estratos líticos en la Praia das Catedrais, Lugo. Según el principio de la superposición, si la serie de estratos tiene una polaridad normal los estratos de abajo serán más antiguos que los de arriba. Autor: desconocido.
El principio de la superposición fue planteado por primera vez por Nicolás Steno y desarrollado por Johann Gottlob Lehmann, y establece que «en una sucesión de estratos los que están más abajo son los más antiguos y los que están más arriba son los más modernos«. El principio es básico para la ordenación temporal de los estratos (y conjuntos de estratos) subhorizontales y se puede aplicar a los materiales estratificados en los que la deformación tectónica posterior a su depósito no implique la inversión de estratos.
Imagen panorámica en la que pueden reconocerse numerosos estratos (líneas paralelas). Autor: Reykjavik.
El principio de la horizontalidad original y la continuidad lateral de los estratos fue emitido por primera vez por Nicolás Steno, y determina que los estratos son, en el momento de su depósito, horizontales y paralelos a la superficie de depósito (algo que Steno denominó horizontalidad original), quedando delimitados por dos planos que muestran continuidad lateral (es decir, que se continúan hacia los extremos del estrato). La aplicación de este principio ha llevado a la idea actual que considera a las superficies de estratificación como superficies isócronas (superficies que unen puntos de igual edad).

Recreación artística de dos estrellas de neutrones (un tipo de estrella compacta) colisionando. Autor y copyright: Dana Berry, SkyWorks Digital, Inc.
En Astronomia, el término estrella compacta se refiere colectivamente a enanas blancas (y sus versiones ya apagadas, las enanas negras), estrellas de neutrones, púlsares, magnetares, agujeros negros, estrellas-Q, estrellas de quarks y estrellas de preones (estos tres últimos tipos son hipotéticos). Con la excepción de los agujeros negros, las estrellas compactas pueden ser denominadas estrellas degeneradas.
La magnitud aparente (m) de una estrella, planeta o de otro cuerpo celeste es una medida de su brillo aparente, es decir, la cantidad de luz que se recibe del objeto.
La magnitud bolométrica es la magnitud aparente que tendría una estrella si la emisión de energía pudiera medirse en ausencia de la atmósfera y en todas las longitudes de onda. Se representa por Mb o mb según se trate de la absoluta o de la aparente, respectivamente.
Se considera una velocidad relativista aquella que representa un porcentaje significativo de la velocidad de la luz y que, por ello, obliga a tener en cuenta los efectos de la relatividad especial a la hora del estudio científico. A las partículas elementales que se mueven a velocidades relativistas se las denomina partículas relativistas.


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